Casi está oscureciendo un vaho húmedo y caluroso (cada día de febrero pasa tan lento en este verano espeso).
Llora chinito en su balcón. Canta su china madre y lo mece (silueta algo adolescente, vocecita infantil, mamá nueva, de unos días).
Desde algún otro balcón, desde el edificio de enfrente, una vecina pregunta:
-¿Qué tiene?
- Cleo que calol- contesta la china (y sigue cantando y sigue meciendo).
Pasan por abajo otras dos vecinas entre enternecidas y muertas de risa: Le canta en chino, claro.
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lunes, 20 de febrero de 2012
miércoles, 1 de febrero de 2012
Joaquín y Marisa
Usan sábanas blancas. Una lisa, una con una pasamanería, una con un borde celeste, una con un broderie.
Usan toallas blancas. Una lisa, una con tramas a rallas o con pequeños cuadrados, pero siempre blancas.
Llevan a lavar sus sábanas y toallas al lavadero de la esquina.
Las señoras del lavadero ponen las sábanas de Joaquín en una máquina y las de Marisa en la de al lado. Cuando están listas, las de Joaquín van hacia la izquierda y las de Marisa a la derecha. Una especie de gesto automático para no mezclar las prendas de diferentes clientes.
Pero algo pasa. Un teléfono, una clienta, un mate, o algo así.
Se cruza una mano de izquierda a derecha y otra de derecha a izquierda. Nadie lo nota. Se arman los paquetes, se les pone el nombre a cada uno y salen las sábanas a cada cama y las toallas a cada baño.
Y nadie lo nota.
Usan toallas blancas. Una lisa, una con tramas a rallas o con pequeños cuadrados, pero siempre blancas.
Llevan a lavar sus sábanas y toallas al lavadero de la esquina.
Las señoras del lavadero ponen las sábanas de Joaquín en una máquina y las de Marisa en la de al lado. Cuando están listas, las de Joaquín van hacia la izquierda y las de Marisa a la derecha. Una especie de gesto automático para no mezclar las prendas de diferentes clientes.
Pero algo pasa. Un teléfono, una clienta, un mate, o algo así.
Se cruza una mano de izquierda a derecha y otra de derecha a izquierda. Nadie lo nota. Se arman los paquetes, se les pone el nombre a cada uno y salen las sábanas a cada cama y las toallas a cada baño.
Y nadie lo nota.
miércoles, 25 de enero de 2012
Chino nuevo
Nació chinito. Stop. Papá chino antes canchero ahora babea. Stop. Se escuchan llantos desde cochera. Stop. Mamá chinita no se ha visto. Stop. Papá chino lleva platos con comida desde la rotisería china hasta el depto que alquilan acálavuelta. Stop.
martes, 29 de noviembre de 2011
miércoles, 23 de noviembre de 2011
El señor de las aves
Toca el timbre OC para avisarle a Abi algo que yo ya había visto y sobre lo que no creía necesaria intervención: Un gorrión se había colado por un cuadrado de la reja del balcón y estaba haciendo esfuerzos para salir. Lo vio su novia que estaba fumando en el balcón del salón de belleza. Lo vio golpeándose contra la reja.
Salió y volvió con una caja recién comprada en el chino de la vuelta. Abi preparó la mezcla, la puso en un platito y se la llevó al pajarito aterrado.
OC entró y analizó la situación. El pequeño pajarito estaba muy asustado. Ahora, con la presencia de esas personas allí se iba escondiendo detrás de las macetas.
OC salió del balcón y dio su veredicto:
-Hay que alimentarlo. Después vemos cómo lo sacamos, pero es un pichón y necesita comer y crecer. El Nestum 5 cereales preparado con agua le va a caer bien. Ahora te traigo.-
Salió y volvió con una caja recién comprada en el chino de la vuelta. Abi preparó la mezcla, la puso en un platito y se la llevó al pajarito aterrado.
El pichón empezó a moverse cada vez más desesperadamente por balcón hasta que finalmente, antes de probar bocado hizo presión en uno de los cuadrados de la reja, se fue volando y se perdió entre los árboles.
A la semana vuelve tocar el timbre OC. Antes de decir hola, le cuenta a Abi que rescató un pichón de paloma enfermo y que le está haciendo una recuperación en su departamento.
-Querés el Nestum- dijo Abi.
-Si- dijo él.
martes, 15 de noviembre de 2011
Pura poesía
Comparto con ustedes una hermosa posdata que escribió Kika en un mail al consorcio en relación a los ruidos que llegan desde la cocina de la Bola de Oro hasta sus oídos:
"Son las 8:30hs de un domingo hermoso para estar con las ventanas abiertas y hace una hora que estamos con el picado del perejil y las milanesas"
martes, 8 de noviembre de 2011
Parió la abuela
Abi supo que algo raro había cuando vió por la mirilla la cara de alguien que no conocía mientras la voz del otro lado de la puerta le decía que se llamaba Germán C. ¡Si ella conocía a todos los C y ninguno se llamaba Germán, ni tampoco tenía esa cara!
Mama C, la habitante más añosa del edificio, vive en el departamento de al lado con Graciela, su hija. Roberto, hermano de Graciela, vive en el departamento que esta cruzando el pasillo. Finalmente OC, primo de Graciela y Roberto, vive en el piso de arriba. ¿Quién era este nuevo C?
Dudó en abrir la puerta, pero supuso que si había entrado ya al edificio, no estaría tratando con un completo extraño.
-Hola, qué tal, yo soy Germán C, el dueño del local del zapatero que queda justo abajo de este departamento- así se presentó el nuevo C.
Abi suponía que el dueño de ése local sería un hombre grande y despreocupado que había dejado a sus endémicos inquilinos la potestad para hacer lo que quisiesen en su propiedad. Por eso, encontrarse con un hombre que no llegaba a los cincuenta le pareció extraño.
Germán llegaba a contarle a Abi que el zapatero se iba y que el local quedaba libre para alquilar después de 34 años de estar alquilado por el mismo inquilino; que efectivamente ése alquiler había comenzado con su padre, dueño original del local, y que a la muerte de su padre, él había heredado la propiedad con el alquiler y efectivamente nunca había hecho nada.
Y probablemente no llegó para contarle que era hermano de Graciela y de Roberto, pero la conversación llegó hasta allí. Hermano por parte de padre. Hermano probablemente 15 o 20 años menor.
Conversaron en el borde de la puerta, un poco en el pasillo, un poco en la recepción. Otto circulando, entrando y saliendo. Hasta se asomó Mama C cuando escuchó que había charla y se saludaron con sonrisas.
Se fue diciendo que Graciela siempre tuvo muchos problemas, que sus inquilinas hacen lo que quieren en sus locales aunque muchas veces estuvieron a punto de rescindirles el contrato y hacia al final deslizó cierta intención que tiene él de que Abi corte unas plantas que caen del balcón hacia abajo y le ensucian un poco el toldo.
martes, 13 de septiembre de 2011
Volvieron las golondrinas
Me refiero a La Rusa y sus hijas, que en el invierno local habían volado a Europa del este. Durante su exilio, llegaban cartas para el hombre de la familia, el padre de las chicas, en sobres de colores escritos con lápices dorados. La Rusa y las rusitas era el remitente y la estampilla alguna bella rareza. El conjunto, una obra de arte hippie/pop.
Pero en fin. Volvieron. Volvieron las risas y llantos en el aireyluz. Volvió la camioneta con el símbolo Om. Los dibujos de niñas pegados en pasillos y escaleras. Las discusiones breves y tiernas a medida que suben en el ascensor.
Pero en fin. Volvieron. Volvieron las risas y llantos en el aireyluz. Volvió la camioneta con el símbolo Om. Los dibujos de niñas pegados en pasillos y escaleras. Las discusiones breves y tiernas a medida que suben en el ascensor.
sábado, 27 de agosto de 2011
Abono
Estimados vecinos,
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| Parece que es un tema recurrente en los consorcios. Eso si, en este la originalidad está en el lugar en que aparecen "los regalitos". |
a. así como han puesto allí esa caca de perro, se la lleven y
b. que si quieren ser prácticos y naturales, abonen así las macetas de sus propios departamentos.
Abi
Así se dirigió Abi a sus vecinos ayer a la mañana. Se olvidó de mencionar, que si de jugar sucio se trata, Otto tiene dos años y todavía usa pañales y la entrada del edificio es nuestra área de cobertura desde arriba.
lunes, 25 de julio de 2011
Piedra libre
Para uno de los verduleros jugando a la play en el local de juegos en red que abrió hace poco en donde antes estaba la perfumería Las Lilas.
viernes, 15 de julio de 2011
China Town
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Acá está la chinita, veanlá,
pero para conocerla en persona,
vengan a Sonrisas y
pidanlé un chau-fan.
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Cuando la mujer de José no pudo estar más en la caja porque nació su segundo hijo, Li, la mano derecha de Hugo fue a ayudar a José y en la caja de Hugo apareció su sobrina: una chinita que usa guantes de látex, chaquetitas a cuadros y jeans tiro bajo. Es una chinita muerta de risa. A cada cliente un chiste, a cada comentario una sonrisa.
A la chinita le gustó Vicente López y se mudó con su novio acá a la vuelta. Como si eso fuera poco, abrió una rotisería china en esta cuadra (con gato chino de la fortuna incluido). Se llama Sonrisas la rotisería, aunque a veces ella está en la puerta llorando a gritos en chino por celular.
martes, 5 de julio de 2011
Horario de obra
Por alguna razón que desconozco, los de acá al lado creen que el horario para clavar clavos, cambiar vidrios, cortar azulejos (madera o laja), destapar cañerías, arreglar aberturas, pulir pisos o derruir paredes es de lunes a viernes de 14 a 16, sábados de 12 a 20 y domingos todo el día.
Eso si: El club de la pelea funciona de lunes a lunes, a partir de las 18 y hasta que las velas nu'ardan (si, eso también acá al lado).
Eso si: El club de la pelea funciona de lunes a lunes, a partir de las 18 y hasta que las velas nu'ardan (si, eso también acá al lado).
martes, 14 de junio de 2011
viernes, 1 de abril de 2011
El Turco de arriba
El Turco vivía acá arriba. Justo acá arriba. Desembarcó en el edificio unos pocos meses después que nosotros y nos enteramos de la peor manera. Haciendo reformas en la cocina rompieron un caño y empezó a llover a través del techo del pasillo. Y como no vivían arriba todavía, tardaron dos o tres días en cerrar la llave de paso.
Unos treinti-muchos (o cuarenti-pocos) tendría el turco y venía con su mujer, a quien enseguida se vio embarazada. Primero un niño, luego otro.
Un buen día, el turco, que jamás participaba en nada que tuviera que ver con el consorcio, se mostró interesado por mejorar el edificio. Juntó unos pesitos puerta a puerta y como era arquitecto, trajo a sus proveedores de pintura para que pintaran pasillos, marcos y puertas de los espacios comunes; hizo buenas migas con Kika, que fue a comprar unas lámparas más cálidas para los palieres de cada piso; y por último, mandó a pintar el aireyluz que compartimos.
Poco después puso en venta el departamento, vendió y se fue.
Pero no.
Ahora trabaja acá a la vuelta en un estudio de arquitectura que se dedica a reciclar casas antiguas. Lo veo pasar. Mira la terraza. Sabe que está recién pintada, pero que nos queda todavía pintar la pérgola. Pasa hablando con algún compañero de trabajo y comenta que se mudó de acá porque estaba harto de OC, y de la cantidad de veces que habría la puerta de su departamento entre las 7 y las 7,30 de la mañana. Lleva a jugar a los chicos a la plaza, se toma el tren en la estación.
¿Será consciente de que la combinación de colores de marco y puerta que eligió es de bastante mal gusto? ¿Estará al tanto de que a las pocas semanas de vendido el departamento, la flamante pintura del aireyluz se lavó con la primera lluvia?
Para saber sobre otros que nunca se fueron del barrio, hagan click acá.
Unos treinti-muchos (o cuarenti-pocos) tendría el turco y venía con su mujer, a quien enseguida se vio embarazada. Primero un niño, luego otro.
Un buen día, el turco, que jamás participaba en nada que tuviera que ver con el consorcio, se mostró interesado por mejorar el edificio. Juntó unos pesitos puerta a puerta y como era arquitecto, trajo a sus proveedores de pintura para que pintaran pasillos, marcos y puertas de los espacios comunes; hizo buenas migas con Kika, que fue a comprar unas lámparas más cálidas para los palieres de cada piso; y por último, mandó a pintar el aireyluz que compartimos.
Poco después puso en venta el departamento, vendió y se fue.
Pero no.
Ahora trabaja acá a la vuelta en un estudio de arquitectura que se dedica a reciclar casas antiguas. Lo veo pasar. Mira la terraza. Sabe que está recién pintada, pero que nos queda todavía pintar la pérgola. Pasa hablando con algún compañero de trabajo y comenta que se mudó de acá porque estaba harto de OC, y de la cantidad de veces que habría la puerta de su departamento entre las 7 y las 7,30 de la mañana. Lleva a jugar a los chicos a la plaza, se toma el tren en la estación.
¿Será consciente de que la combinación de colores de marco y puerta que eligió es de bastante mal gusto? ¿Estará al tanto de que a las pocas semanas de vendido el departamento, la flamante pintura del aireyluz se lavó con la primera lluvia?
Para saber sobre otros que nunca se fueron del barrio, hagan click acá.
lunes, 21 de marzo de 2011
Armando sabe todo
Vivió acá mucho tiempo. Alquilaba un departamento en este edificio. Un día el dueño no lo quiso más de inquilino y tuvo que irse a otro lado.Pero no crean que fue muy lejos. Alquiló otro departamento a cuatro cuadras de acá, se jubiló y empezó a ser casi más habitué de estas esquinas que las mismísimas baldosas.
Al principio paraba en el Café de París, pero hace unos años parecería que es fan de La Bola de Oro y no existe en el año la tarde en que no lo vea sentado ahí en plena charla de amigotes del barrio, o sólo, dispuesto a contar de lo que sabe lo que más le interese a su interlocutor.
En las mañanas puede también encontrárselo en la costa del río, con una reposera sobre el césped, tomando sol. Tiene alrededor de 60 años, el pelo totalmente blanco peinado para atrás y un andar de quien se sabe atractivo. Claro, después de tanto sol, con el pelo tan blanco parece Guillermo Copola después de la "planchita", porque rulos no tiene.
Sabe quien es dueño de qué, quien sale con quien, qué problema tiene aquel y mucho más. Si piensa comprar una propiedad en el barrio, no dude en consultarlo. Eso si, sobre decoración mejor no le pregunte.
Hace poco comentaba con una vecina que al frente de este edificio le sentaría bien pintarlo a la usanza de "Ocean Drive" en Miami. Según él eso se expresaría con una ola color celeste pastel, al lado de otra ola verde pastel, al lado de otra ola rosa pastel.
¿Será sólo mal gusto o también fuertes intereses en el negocio de venta de pintura?
Para conocer a otros que nunca se han ido del barrio, hagan click acá.
martes, 15 de marzo de 2011
El amor es así
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| Acá los tienen. Caminando del brazo en las calles arboladas. |
Siempre juntos.
Él le dice: -Estás hermosa -o- ¡Qué elegante!
Pero además le susurra líneas. Por ejemplo para el verdulero:
-Tres kilos de naranjas para jugo.
Y entonces ella:
-Tres kilos de naranjas para jugo.
Y susurra los nombres de la gente que pasa:
-Ahí pasa Adela
Y después ella:
-¡Chau Adela querida!
Y así.
Siempre juntos. Mamá C y su hijo Roberto.
jueves, 24 de febrero de 2011
Nacho el cerrajero
Abi le abre la puerta y él cuando entra disimula con algo de éxito una expresión de extrañeza. Abi le muestra la puerta de la habitación de Otto: cierra mal. Él la revisa. La prueba. Pero en un momento saca la mirada de la puerta y de la cerradura. Mira la habitación.
Y no puede evitarlo.
Lo dice:
-Yo dormía en esta habitación cuando era chico. Tendría siete años. Mis padres dormían en aquella -señala el dormitorio principal- y yo en esta -mira de vuelta todo.
-Sí, esta era mi piecita -dice mientras sonríe (sin excesiva nostalgia) y se pierde quién sabe en qué recuerdos aparentemente felices.
Después de ver el resto de las puertas a arreglar, ya al final del recorrido le llega el turno a la puerta del lavadero y Nacho pregunta sobre el vidrio en el techo:
-Eso no estaba antes ¿No? Porque me acuerdo que yo trepaba por esta pared que da al aireyluz y de un salto me pasaba al patio del departamento de al lado. Ahí vivía un chico algo más grande que yo.
Tras conversar un rato sobre el edificio, los vecinos, el barrio y la historia, se fue el cerrajero no sin decirle a Abi que él no podía solucionar los problemas de nuestras puertas.
Nacho tiene un local a una cuadra de acá. Otro que no se fue del barrio.
Para saber qué otros no se fueron del barrio, hagan click acá.
martes, 22 de febrero de 2011
Me lo imaginaba
En cuanto vi el cartel de venta de su departamento dudé. ¿Realmente Gustavo se iría?
![]() |
| Es difícil culparlo. No sólo es petiso. Además, no es muy buen mozo que digamos. |
Lo dudé con nostalgia: ¿No más tretas de gnomo resentido? ¿No más narices fruncidas acompañando amenazas de demandas en las reuniones de consorcio? ¿No más hechos inexplicables, rarezas sólo posibles de ser reales a manos de un gnomo oscuro, débil y poco ordenado?
Sin embargo, el aviso era de una inmobiliaria seria y no sólo aparecía colgado del balcón de su departamento, también aparecía en Internet. Además, también vi entrar y salir a los agentes inmobiliarios con todo tipo de candidatos. De manera que parecía cierto, parecía que no había truco: Se vendía el departamento de Gustavo.
Incluso en unos pocos meses al cartelón blanco de venta, se le agregó el chiquito amarillo: "vendido" (vino a ponerlo un hombre con su hijo de 6 años aproximadamente en un Falcon rural viejo viejo, lleno de carteles similares en el baúl). Se vendió entonces. Pensé: No más Gustavo.
Pero no.
No señoras.
No señores.
Gustavo se mudó acá a dos cuadras. A una casa que le vendió un ruso de barba que veo a veces en el Café de París.
No señoras.
No señores.
Gustavo se mudó acá a dos cuadras. A una casa que le vendió un ruso de barba que veo a veces en el Café de París.
Es muy difícil irse de este barrio. Ya van a leer.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Contagioso
![]() |
| http://filosofia-y-justificaciones-del-vino.blogspot.com Nombre largo le puso el hombre al blog. |
A veces me parece que es un blog destinado a hacernos conocer el vino "La hojarasca" en toda su línea de productos.
Igualmente, como me gustan sus historias, me siento familiarizado con la hojarasca en general (y también con los nombres de toda la línea de productos de "La hojarasca") y es un vecino amable, lo comparto con ustedes.
El vecino se llama JJ Bustos y su blog Filosofía y Justificaciones del vino. Recorran el blog haciendo click aquí (o en el enlace anterior) y disfruten de sus relatos y discusiones en torno al vino.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Pirincho y sus efectos colaterales
Sí señores. Sí señoras. Pirincho, el ingeniero verdulero, no sólo canta los totales de cada compra junto con su correspondiente significado en la quiniela; no sólo usa su inteligencia para recomendar números a sus amigos y hacerles ganar. Además, tiene efectos extraños en las clientas.
Por ejemplo un caso sobre la seguridad:
¿Que a qué me refiero?
No me van a creer, porque es poco verosímil. No se los contaría, porque se que van a pensar que lo inventé. Pero no. Les juro que es real. Y es tan interesante que aunque mis historias pierdan credibilidad, voy a tener que contárselos igual.
Pirincho estimula la creatividad verbal de las señoras de Vicente López. ¿Cómo lo hace? No se. Pero cuando hablan con él, las señoras vestidas elegantemente y bajadas de bellos y radiantes autos, usan un lenguaje diferente al que uno les escucha emplear en el resto de las ocasiones.
Por ejemplo un caso sobre la seguridad:
-¿Está segura señora que se queda un minuto estacionada ahí? ¡Mire que pasa el 21 y le lleva el espejo eh!
- ¡Seguro segurola Pirincho! - Contesta una en lugar de decir con distinción (y algo indignada): - ¡Desde ya que estoy segura señor!
O bien sobre los transportes y la cocina:
- ¿Porqué no estaciona mejor que la va a agarrar el 161? Miré ahí viene.
- Ay gracias Pirincho, ya lo acomodo, no sea cosa que me agarre el bondiola - Responde otra clienta en vez de decir: - Muy amable señor, voy a reubicar el auto, si lo llegara a chocar el colectivo le daría un disgusto a mi marido porque el arreglo sale una fortuna.
En fin... gracias Ingeniero Pirincho por la creatividad.
En fin... gracias Ingeniero Pirincho por la creatividad.
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